Densidad Poblacional del Estado de Morelos
La densidad poblacional ha experimentado a lo largo del siglo distintas tendencias. Ascendió en 1900 a 32.2 personas por Km2, retrocedió durante la Revolución a 20.8 hab/Km2, se recuperó en 1940 a 36.8 hab/Km2 y a partir de entonces aumentó constantemente: 1950: 55 hab/Km2; 1960: 78.2 hab/Km2; 1970: 124.7 hab/Km2; 1980: 191.3 hab/Km2 (COEPO, 1986, p. 22). Como se puede desprender de los datos expuestos, es a partir de 1960, cuando se empieza un incremento más fuerte, aunque en términos de la dinámica poblacional no se trata solamente de un crecimiento natural, ya que el aumento es mayor que los nacimientos, los cuales suman 33,842 en los setenta y 45,419 en la década de los ochenta. Se pudiera tratar más bien de un fenómeno de inmigración extraestatal.
Población
La población morelense ha experimentado en los últimos cincuenta años importantes cambios. Su población casi se septuplicó en el mencionado lapso. Pero este crecimiento no ha sido homogéneo durante las cinco décadas, sino que es a partir de los años sesenta cuando se presentan fuertes incrementos. Entre 1960 y 70 casi se duplicó la población, y en la siguiente década se dio el mayor incremento, con un total de 330,970 personas. en términos comparativos se trata aproximadamente del incremento entre 1950 y 1970 o 3.7 veces del ocurrido entre 1940 y 1950. Finalmente, el crecimiento de la década 80-90 es superior a los sesenta, pero inferior a la de los setenta. en tasas de crecimiento poblacional se trata de una leve reducción, llegando para 1990 a una población censada de 1,195,381.
Nacimientos y Defunciones
En términos absolutos, se puede afirmar que la cifra de los nacimientos descendió constantemente a partir de 1983 (cuando se llegó a la cifra récord de 45,419) y esto a pesar de un incremento poblacional general, O sea, a partir de esta fecha se puede observar en el estado un cambio en las prácticas substanciales interregionales, apuntan hacia una paulatina disminución. Pareciera que la pareja joven está consciente de las dificultades económicas y busca cada vez más una solución definitiva al control de natalidad.En cuanto a la tasa bruta de mortalidad, ésta bajó de 25.67 en 1940 a 5.7 en 1980 por 1000 habitantes y a 5.02 en 1990. A pesar de estos avances -resultado fundamental del mejoramiento de las condiciones sanitarias y el sistema de salud- existen elevadas tasas de mortalidad infantil, que se redujeron de 68.5 en 1930 a 25.8 en 1990. La tasa de crecimiento natural es entonces para 1980 31.2 por 1000 habitantes. En términos absolutos hubo una población total de 1,194,020 habitantes, 32,762 nacimientos (2.7% de la población total) y 5,364 defunciones, es decir un 0.45 % de la población total y un 16.4% de los nacimientos. Además, en el mismo año se dieron 8,478 matrimonios.
Migración
En 1980 habían inmigrado 179,661 personas (30.8% proveniente de Guerrero, 15.1% del Estado de México, 13.8% del D.F., 6.9% de Puebla y 3.7% de Michoacán), mientras que 82,209 personas habían emigrado (35.1% al D.F., 19.8% al Estado de México, 10.5% a Guerrero, 8.9% a Puebla, 4.1% a Veracruz y 21.5% a otros lugares), dejando un saldo migratorio positivo anual de 97,452 personas. Al interior del estado, la mitad de los inmigrantes se asienta en los municipios del valle central (Cuernavaca, Jiutepec y Temixco), y otro 155 en el de Cuautla. La tendencia a mediano plazo será una mancha urbana creciente en los dos valles principales (Cuernavaca y Cuautla), la cual se vinculará poco a poco con el D.F. Aparte existe en el estado la región menos densamente poblada de la sierra sur. Actualmente sólo seis municipios (Ayala, Cuautla, Cuernavaca, Jiutepec, Temixco y Yautepec) conforman el 57.2% de la población, mientras que los restante 27 municipios el 42.8%. Según los datos de proyección de INEGI-CONAPO y COEPO esta migración cambiaría a mediano plazo y el estado de Morelos se volvería en emigrador neto, después de haber tenido entre 1980 y 1985 un balance migratorio neto positivo de 35,435 personas. Sin embargo, la agudización de la crisis rural no sólo en Morelos, sino también en los estados colindantes de Guerrero y Puebla pudieran revertir dicha hipótesis y el cambio en el artículo 27 Constitucional, acompañado por la firma del Tratado de Libre Comercio pudieran provocar una considerable expulsión del campesino minifundista.
Población Joven
La dinámica poblacional descrita anteriormente tiene un reflejo particular entre la población joven, no sólo en cuanto que es una demandante importante n servicios (educativos y de salud), sino que permite también planear la demanda futura de empleos requeridos. La evolución de la población hasta 6 años sigue parcialmente a la de la población en general, aunque en términos relativos existe una curva descendiente a partir de 1970. Mientras que en 1930 ésta representaba casi un 20%, en 1940 y 50 baja alrededor de un 17%, sube para 1960 a un 21% y se mantiene las dos siguientes décadas alrededor del 20% de la población total y cae en 1990 al 17%. En términos absolutos, estos datos representan una curva ascendente. Si a estas cifras se añade a los menores de 12 años, los cuales ascendieron en 1990 a 386,665 que representa un 32.4% de la población total, se puede afirmar que el estado de Morelos cuenta con una población fundamentalmente joven. Esta presión de manera importante cobre el sistema de servicios (educación, salud, agua, alimentación), pero también sobre el mercado de trabajo. Esto es particularmente válido a partir de 1981, cuando se inicia la crisis económica y se contraen las oportunidades formales de trabajo.
Mujeres
Los datos demográficos acerca de las mujeres no sólo le refieren una mayor expectativa de vida al sexo femenino, sino que el proceso de concertación poblacional en el centro hace ver que un número cada vez mayor vive en zonas urbanas (74.4%). Este hecho parece incidir en cambios de conductas de las mujeres. En 1970 se casaban el 44% de las mujeres antes de los 20 años, dato que se redujo en 1980 al 41.1%. En el mismo lapso, por cada 100 matrimonios se incrementaban los divorcios de 1.8 a 5.0. Debido a un mayor uso de anticonceptivos, las tasas de fecundidad al final del período reproductivo bajaron en el tiempo mencionado de 6.3 a 5.4 hijos. Sin embargo, se trata todavía de altas tasas de fecundidad, ya que comparadas con 1950, donde el número de hijos ascendía a 5.9 hijos hay sólo una pequeña diferencia.Si bien se trata de un aumento importante, las mujeres no obtienen las mejores condiciones de empleo. Principalmente laboran dentro del sector terciario o el insuficientemente especificado y sólo 3,564 mujeres, o un 4.2 % de toda la PEA femenina son empresarias. Por otra parte, 16,346 (19.6%) trabajan por su cuenta, fundamentalmente en el sector del comercio y 5,885 (7%) laboran sin remuneración. En síntesis, las mujeres se encargan de trabajos socialmente poco reconocidos, lo cual se refleja también en los niveles de ingresos, además de que atienden a sus hogares e hijos, cumpliendo con ello una doble o triple jornada. (Oswald, S.U., 1992).
Considerando los antecedentes socioeconómicos históricos del Estado de Morelos, podremos entender el impacto provocado al Municipio de Huitzilac, por su cercanía a la Ciudad de Cuernavaca, y al Distrito Federal.